Tuesday, July 24, 2007

chicas yonkis

Salí a caminar, para matar el aburrimiento mortal que tengo ultimamente. Y si, ya no sufro por el alquiler ni por problemas económicos, me olvidé de lo que es andar por ahí muerta de hambre y con frío, sin el trauma del alquiler por pagar y esas cosas, que puede hacer un alma osciosa después de leer hasta el hartazgo, ir al cine, chusmear con las amigas, trabajar un rato... me aburro de muerte. Entonces extraño mis calles, el frío, los problemas, las corridas de la policía, los chismes de las chicas y de los tipos y cosas por el estilo. No aguanto mas, me ensimo ropa, bufanda, guantes medias y en ese momento, cuando estoy todavía en casa me pongo ansiosa, sin darme cuenta me tiembla todo, tiro cosas, tropiezo, lo hago todo rápido y mal, no puedo esperar mas para salir, tengo miedo, mucho miedo, nosé que ha pasado como está la cosa afuera porque hace mucho que no ando.
Me tomo el 60 hasta Constitución. Hace mucho frío pero ellas están ahí como siempre, buscando con quien fumar, de donde sacar mas plata, a quien comprar.
Estoy parada casi en la esquina de Santiago del Estero y Carlos Calvo, me quedo en un rincón oscuro y las observo. Rara vez anduve por ahí, talvez saliendo de algun hotel, cuando iba camino a La Cubana, cada vez que pasaba las veía. Son muy pendejas y bravas, algunas me conocen de vista, pero la mayoría no. Una de ellas solía andar por mi calle por las tardes buscando clientes, generalmente trabajaba de tarde por Constitución y Montserrat. Recordé la primera vez que la había visto en mi calle años atrás, hacía frío y llovía, ella estaba acurrucada como un pollito mojado debajo del techo del bar, yo me la encontré de golpe, esa noche nosé porqué con un humor de perros y de una la encaré
- Y vos quien sos, que haces acá
- J.
- Y que hacés acá
- Nada loca, no quiero problemas, todo bien, solo quiero hacer una salida mas, yo hace 10 años que laburo acá
- Que? que mierda decís? nunca te vi la cara nena, volá porque ya llegan las otras y somos muchas en esta calle. Buscate otro lugar
- Bueno... ya me voy
- No... nada... volá
Son contadas las veces que hice y dije cosas como esa, que se yo, son estados de ánimo, de verdad que soy RE cagona y esa noche creo que uno me había robado la plata después de un servicio y yo estaba hecha una fiera, debía el alquiler (como siempre)y necesitaba esa guita. Justo se me cruza esta pendeja y casi me la como viva. Sobre todo porque es pequeñita, flaquita, un huesito. Tenía ganas de agarrarla de los pelos y revolearla, solo por la furia que sentía por dentro.
Pero es gracioso como todo cambia de lugar y se reacomoda, después de eso me la volví a cruzar muchas veces y la pbita siempre me saludaba bien. Claudia una vez me contó mientras la veíamos pasar que trabaja desde los 13 años y llegó a mi call mucho antes que yo, su marido está preso por trabajar en la salidera de bancos. Me dijo que ella también es jodida, le conté lo de esa noche y Claudia se mató de risa, me dijo que eso podría haber terminado muy mal, son de esas pibitas que saben muy bien como defenderse en la calle. Supongo que me había visto con Claudia muchas veces y con las demás y no hizo nada por eso, entendió que yo no la conocía y no era su horario.
Ese año que se me ocurrió salir a trabajar por las tardes, creo que era invierno también, ella fue una de las que me hizo el aguante con las que me querían correr. Siempre me que encontraba por ahí se quedaba charlando y me pasaba datos de por donde andaba la poli. Siempre imaginé que es adicta, por su cuerpo huesudo, por la forma de hablar, por sus ojos y no me sorprende ahora verla en esa esquina con las otras loquitas esperando comprar algo. Visiblemente estaba peor que nunca, mas flaca, sucia y ojerosa. Fumaba y andaba de un lado a otro, charlando o discutiendo con las demás yonkis. Pasa un patrullero por San José, me pasa por alado y se detiene mas adelante, ente las chicas. Se bajan dos policías. Uno de ellos alto y delgado, escucho que J le dice
- Que hacés Rondamón!!
Las demás ríen a carcajadas. Las ponen a todas contra la pared. Y algunas se resisten.
Camino por Santiago hacia Estados Unidos para no meterme en líos. Casi llegando a la esquina para un tachero y se ofrece a darme unas vueltas.
Constitución está casi desierto por el frío y la hora, en la esquina de San Juan hay un par de mujeres conversando, despues de cruzar la avenida y antes de Garay hay mas movimiento, peruanos y travestis dando vueltas, pasamos por un barzucho y veo a Caludia saliendo muy seria con otro putito nuevo y jovencito, seguramente su ayudanta nueva. Doblamos por Garay, las mismas mujeres paradas en la puerta de los mismos hoteles de siempre, aguantando el frío y el hastío. El tachero me ofrece 10 pesos por un bucal, le indico el camino hacia la calle detrás del Garraham, por suerte había puesto mecánicamente y sin pensarlo un par de forros en mi bolsillo.

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